La base de los conflictos emocionales
Es habitual que la baja autoestima conviva con trastornos emocionales más profundos, como la ansiedad o la depresión. Esta inseguridad suele derivar en dependencia emocional dentro de los problemas de pareja, donde buscamos en otros la validación que nos negamos a nosotros mismos. Cuando no nos sentimos suficientes, los conflictos personales se multiplican y nuestra capacidad de afrontar los problemas de pareja, familiares o las dificultades laborales disminuye drásticamente, alimentando sentimientos de tristeza persistente.

